

Todos somos Guardianes Contra el DENGUE
Gracias por llegar hasta aquí. Queremos presentarte nuestra propuesta y visión de innovación, enfocada en el apoyo a las poblaciones vulnerables. Soñamos con un país donde todos se beneficien de una sociedad solidaria y comprometida, en la que el principal desafío sea abordar, desde la ciencia, las oportunidades que trae la paz para construir un mejor futuro.

Hoy, Colombia enfrenta alrededor de 282,000 casos de dengue, lo que representa un costo de cientos de millones de dólares para el país. Creemos firmemente que una sociedad que busca subsanar sus falencias a través de la tecnología puede dignificar su propósito, mejorando su realidad para transformarla. Solo así, las utopías florecen y las expectativas de futuro se vuelven posibles.

Gracias al esfuerzo de todos, queremos pintar 10,000 m², lo que equivale a 166 aulas de 60 m² cada una. Esto beneficiará a un promedio de 40 estudiantes por aula, alcanzando un total de 6,600 estudiantes durante 12 meses. El costo por estudiante es de solo 3.06 USD al mes (36.72 USD al año), una tasa accesible tanto para el Estado como para la sociedad civil que desea ser parte activa de la protección de su comunidad. Proteger a un estudiante colombiano en riesgo de contraer dengue y otras enfermedades tropicales es, en última instancia, protegernos a nosotros mismos, rompiendo la cadena de contagio.
Cada fase de entrega, pintado y resultados de cada proyecto será documentada, garantizando transparencia en la intervención de las comunidades seleccionadas. Si logramos inspirar un sentido de pertenencia en la población nacional y extranjera hacia la salud global, podremos demostrar que todos somos agentes de cambio. En Colombia, la implementación de estas acciones dejará una huella duradera en la salud de su gente, sin dañar el medio ambiente.

Creemos que combatir el cambio climático pasa por cuidar nuestro planeta: reforestando, adoptando energías renovables, conservando ecosistemas, mejorando la calidad del aire y de la alimentación, y protegiéndonos como especie. Si actuamos con responsabilidad y solidaridad hacia quienes más nos necesitan hoy, podremos prevenir el desastre climático que se avecina.
La voluntad ha sido, históricamente, la barrera para implementar mejoras en la sociedad. Sin embargo, no es una excusa para no intentar. Por eso, hemos decidido enfrentar el problema y actuar, brindando seguridad a las comunidades en riesgo de contraer enfermedades. Nuestra meta es lograrlo sin causar daño, sino buscando siempre el bienestar común. En Colombia, hay 28 millones de personas en riesgo de contraer enfermedades transmitidas por vectores, lo que le cuesta al país millones de dólares y satura la red hospitalaria.
Nuestra tecnología se basa en revestimientos con microencapsulación polimérica llamada NIMTAC, que permite que las moléculas insecticidas actúen de forma individual sin interactuar entre sí. Esto crea un efecto dual: funciona como insecticida y, a la vez, afecta la fertilidad y viabilidad de los huevos, reduciendo la eclosión. Esta tecnología es de baja toxicidad, probada en tres continentes y más de 50 estudios, incluyendo tres en Colombia. Además, no afecta a las abejas ni a su polinización, ya que se utiliza en interiores sin necesidad de fumigaciones, y es segura para mamíferos y animales domésticos.
Su efectividad se ha comprobado con una durabilidad de 12 meses continuos en un estudio realizado en Cúcuta, Norte de Santander, a cargo de la Dra. Rocío Cárdenas de la Universidad de Friburgo. La aplicación en tanques de agua redujo un 58% los casos de dengue en la zona intervenida, y cuando se aplica en paredes interiores, la disminución de vectores supera el 74%.


En 2024, el Ministerio de Salud publicó lineamientos para la gestión de insumos críticos, incluyendo esta tecnología para su uso en salud pública por parte de los gobiernos locales, regionales y nacional. Sin embargo, debido a la gran cantidad de poblaciones en riesgo, hemos optado por buscar financiamiento privado o mixto para llevar esta solución a comunidades excluidas, apostando a la prevención y siguiendo las directrices de la OMS.
Queremos fomentar un sentido de pertenencia hacia la salud global, tanto en la población nacional como extranjera. En la COP16, todos podemos ser agentes de cambio, dejando nuestra huella a través de pequeños pasos. Creemos firmemente que adaptarse es la clave para enfrentar el problema ambiental y preservar nuestro planeta, sus ecosistemas y a nosotros mismos, siendo solidarios con las comunidades más vulnerables.
Actualmente, los grupos más vulnerables ante las enfermedades tropicales son los niños y las personas mayores. En el sistema educativo colombiano, las jornadas escolares son de 6 a 8 horas, e incluso más, lo que también aplica para los centros de atención a adultos mayores. En muchas zonas, la proliferación de mosquitos aumenta el riesgo para la población y sobrecarga el sistema de salud, limitando el acceso a camas para otras enfermedades crónicas no transmisibles. A pesar de un mayor consumo de insumos cada año, los resultados no han mejorado significativamente, y el impacto sobre poblaciones de abejas y otros polinizadores es preocupante.



Con esta iniciativa, buscamos atraer a personas interesadas en proteger el futuro de Colombia, especialmente a los niños y niñas que se educan diariamente gracias al esfuerzo de todos. Queremos construir un país mejor, para que la belleza y el potencial de nuestras generaciones futuras florezcan en un entorno más saludable y seguro.
El objetivo de la donación es cubrir 10,000 m² con esta tecnología innovadora
beneficiando a miles de estudiantes y sus comunidades. Con cada donación, estarás contribuyendo a un impacto directo en la lucha contra el dengue, y como muestra de agradecimiento, recibirás un certificado digital o impreso que reconoce tu aporte y compromiso con la salud de Colombia. ¡Únete a esta causa y ayuda a crear un futuro más seguro y saludable para todos!



